Con el propósito de administrar el complejo de salas de representación conocido como el Centro de las Bellas Artes, se crea una corporación pública que se conocerá como la “Corporación del Centro de las Bellas Artes Luis A. Ferré”, en adelante denominada la “Corporación”, la cual se transfiere y estará adscrita al Instituto de Cultura Puertorriqueña.