El proceso de acreditación promueve el desarrollo continuo de la institución, evalúa su filosofía, misión y metas, cuerpo rector y estructura organizacional, viabilidad económica y recursos disponibles, cumplimiento de sus propósitos educativos, programa académico, currículo, avalúo y nivel de aprovechamiento de estudiantes. Así también, se evalúan las credenciales de maestros/profesores, los métodos de enseñanza y tecnología disponible, los servicios y actividades para enriquecer la vida estudiantil.
La acreditación de una institución de educación reconoce un nivel de calidad académica e institucional que excede los estándares requeridos para ostentar una licencia o autorización para operar.
Con excepción de las instituciones de educación básica con modalidad acelerada, la acreditación no será un requisito para la operación de una institución de educación, sino que será un proceso voluntario que será realizado por entidades privadas cualificadas y reconocidas.