Todo establecimiento de alimentos que provea un menú, deberá incluir, como mínimo, la información del contenido calórico y de grasas, así como de donde provienen, es decir: grasas saturadas, carbohidratos, proteínas y sodio de cada producto. Esta información a ser provista por un nutricionista o dietista licenciado, se ubicará en el menú estándar de alimentos, al lado del nombre o ilustración del producto, se utilizará un tipo de letra clara y conspicua. En el caso de los restaurantes que no son de comida rápida y que cuentan con atención en las mesas, la información será provista ya sea como parte del menú, en un folleto independiente que esté integrado en el menú o en un folleto independiente que se encuentre permanentemente en la mesa.